Mis zapatos no son los tuyos

sábado, 23 de enero de 2010


Resumimos las últimas tres semanas en una falta de empatía, las relaciones humanas, sociales y laborales están regidas por una tención de supervivencia conmovedora, la falta de empatía en la visión restringida de los empleados, lleva a los roces más insignificantes. No se puede delimitar jamás la función de un empleado, las características humanas no lo permiten. Es un esquema complicado, en donde no toma importancia la avaricia ni la envidia ni los diferentes puntos de vista, ni siquiera toma partido la ineptitud, todo se resume en ver un estrecho panorama de funciones, alucinaciones, hipótesis y suposiciones. Este ambiente a pesar de ser nuevo para mí, me ayuda a retomar mi hobby subjetivo alterno e incluso abnegado de estudiar al hombre en sus distintas ediciones. Las consecuencias por la falta de empatía laboral, es un desorden en el patrón de sucesos y tendencias en la mayoría de los pensamientos de cualquier individuo, si bien ya se sabe que las relaciones humanas son difíciles y con tendencia a provocar conflictos aguerridos muy frecuentemente, las relaciones en un ambiente de trabajo o en esta ocasión el de mi caso de estudio, no resulta en guerras ni bombardeos, más bien en un conjunto de desbordante alegría por la inexperiencia ajena, que al principio es difícil de entender, alguien es feliz porque en su panorama el de al lado resulta más incapaz que él, sin sentir resentimiento ni malicia, simple y tal vez no pensado ni razonado gozo por la desventaja de su compañero, lo que me lleva a pensar que todo individuo ligado a este engrane de actividades cotidianas y holísticas en un mundo cronometrado por la actividad, provoca en periodos no muy largos la alegría de ser más útil emblemáticamente en un campo de trabajo y/o estudio. A lo que resume mi pregunta ¿Cuánto tiempo me llevara a mí perder la empatía?



Link Interesante: No hay ángel ni demonio.



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